Un poco de cuidado mantiene tus favoritos de invierno en su mejor estado.
La auténtica piel de oveja y el cuero requieren un trato delicado. Sigue primero la etiqueta de cuidado de tu prenda y las instrucciones específicas del producto; los consejos siguientes cubren el almacenamiento diario, el secado y la limpieza superficial ligera.
Guárdalo dejándolo respirar
Guarda tu compra en un lugar fresco y seco, lejos de la luz solar prolongada y del calor directo. Deja espacio a los gorros para que conserven su forma y cuelga las prendas de abrigo en una percha ancha y resistente. Es preferible una funda transpirable a una bolsa de plástico cerrada.
Deja que las prendas húmedas se sequen de forma natural
Si tu prenda se humedece, déjala secar a temperatura ambiente con buena circulación de aire. Evita radiadores, secadores de pelo y otras fuentes de calor directo. No frotes ni cepilles la piel de oveja mojada.
Limpia con suavidad
Para la suciedad superficial ligera, deja que el material se seque y usa después un cepillo suave adecuado para su acabado. Evita remojar, los detergentes domésticos, la lejía y los disolventes. Usa productos de cuidado especializados solo si son adecuados para tu prenda, sigue sus instrucciones y prueba primero en una zona discreta.
Deja la limpieza a fondo en manos de un especialista
Para manchas o una limpieza a fondo, consulta con un profesional con experiencia en cuero y piel de oveja. Las instrucciones de lavado varían según el producto; no laves a máquina salvo que la etiqueta de cuidado lo permita expresamente.
¿Necesitas consejo sobre una prenda en concreto? Contacta con nuestro equipo indicando el nombre del producto y tu consulta.